Sam Neill, quien murió este lunes en Sídney a los 78 años, fue uno de los actores más versátiles y célebres de su generación. Con 50 años de carrera, actuó en cerca de 150 producciones de cine y televisión. Será recordado por los papeles que interpretó y por su cariño por los animales.
Neill es conocido por títulos como "The Hunt for Red October", "The Piano", "Omen III: The Awakening" o "Peaky Blinders" de la BBC. La prensa especializada lo define como un histrión excepcional, pues cosechó éxitos en superproducciones de Hollywood, como en aclamadas películas de cine independiente.
Sin embargo, su papel más célebre fue el del paleontólogo Alan Grant en la saga de "Jurassic Park" que dirigió Steven Spielberg. En N+ te ofrecemos un repaso de su vida artística y cómo llegó de Nueva Zelanda a la llamada meca del cine.
De Nigel a Sam
Sam Neill nació como Nigel John Dermot Neill el 14 de septiembre de 1947 en Omagh, condado de Tyrone en Irlanda del Norte. Su padre, Dermot Neill, era un neozelandés que servía como oficial del Ejército británico en la Guardia Irlandesa, y su madre, Patricia, era inglesa.
La familia vivió en Armagh y Neill pasaba sus veranos de la niñez en la playa de Tyrella, un lugar que fue su favorito y siempre recordó con cariño, según declaró a la BBC en 2012.
Sin embargo, a los 7 años, él y su familia emprendieron un viaje en barco de seis semanas para mudarse a la escarpada Isla Sur de Nueva Zelanda.
El cambio fue traumático. Llegó a un colegio neozelandés con un marcado acento británico, tartamudeaba y, para colmo, se llamaba "Nigel".
"Llegar a un patio de recreo bastante turbulento en una escuela primaria de Nueva Zelanda con un acento británico marcado y llamarme Nigel era buscarse problemas", escribió en sus memorias de 2023.
El actor reveló que abandonó ese nombre y se puso "Sam" porque temía que Nigel fuera demasiado "afeminado" para Nueva Zelanda.
"Fui yo quien fomentó el apodo porque pensé que así sería un poco menos probable que me victimizaran. Me aferré a 'Sam' con gran entusiasmo", contó al diario neozelandés Otago Daily Times.
"Probablemente la mejor decisión que he tomado en mi vida. Sam es fácil de pronunciar, suena amigable, tiene un aire de chico rudo y un toque de labrador", dijo años después.
Asistió a la escuela primaria Cashmere, fue interno en la Medbury School y luego en el prestigioso Christ's College de Christchurch, una de las instituciones educativas más prestigiosas de Nueva Zelanda, donde se describía como un "estudiante muy común y rematadamente perezoso".
Se licenció en Artes por la Universidad de Canterbury en Christchurch y completó estudios en la Universidad Victoria de Wellington, donde se graduó en 1970.
De Australia a Hollywood
Tras graduarse, empezó a trabajar como actor teatral con la Downstage Theatre Company, donde cobraba 35 dólares neozelandeses a la semana más un plato de lasaña cada noche. Después recorrió el país con el New Zealand Players Dramatic Quartet, representando obras de Shakespeare para escolares.
Buscando estabilidad, se unió a la National Film Unit de Nueva Zelanda, una productora pública, donde dirigió una serie de cortometrajes documentales durante seis años. Allí protagonizó el corto "Ashes" (1975) y, sobre todo, el thriller "Sleeping Dogs" (1977), que se convirtió en la película neozelandesa más taquillera de su época.
Mientras promocionaba esa cinta en Australia, fue contratado para "The Brilliant Career", donde ganó el triple de su salario en la National Film Unit. Eso lo impulsó a conseguir un agente, dejar su puesto en Nueva Zelanda y mudarse a Sídney.
A principios de 1980, trabajó en Europa y Norteamérica, y en 1981 debutó en Hollywood interpretando al Anticristo en "The Prophecy III: The Awakening". Ese mismo año participó en la película de culto de terror "Possession" (1981), muy valorada en el cine de terror.
En 1986 protagonizó la miniserie británica "Reilly, Ace of Spies", donde daba vida al espía ruso Sidney Reilly, y recibió su primera nominación al Globo de Oro.
Su fama internacional despegó con "Dead Calm" (1989), junto a Nicole Kidman; "The Hunt for Red October" (1990), donde fue el segundo al mando de Sean Connery; y "The Piano" (1993), que ganó la Palma de Oro en Cannes y tres Óscar.
Ese mismo año, "A Cry in the Dark" (1988) junto a Meryl Streep le valió el premio del Instituto de Cine Australiano al mejor actor principal.
Siempre acaparaba la atención en la pantalla, ya fuera interpretando a un héroe implacable pero simpático o a un villano escalofriantemente amenazador, destacó la BBC.
"Me gusta pensar que soy capaz de sugerir ambigüedades y complejidades en los personajes que interpreto, porque creo que todos tenemos aspectos ocultos o cualidades contradictorias... eso es lo que hace que sea interesante interpretar a seres humanos", indicó a The Dominion Post en 2007.
"Jurassic Park": el papel que lo cambió todo
Su papel más icónico es el del paleontólogo Alan Grant en "Jurassic Park" (1993). La película llegó a recaudar más de 970 millones de dólares, convirtiéndose en la película más taquillera de todos los tiempos, hasta que fue destronada por "Titanic" en 1997.
En una entrevista con la BBC en aquel estreno, Neill confesó que el éxito fue una "gran sorpresa".
El personaje del doctor Grant fue llevado a una isla frente a Costa Rica donde se construyó un parque temático con manadas de dinosaurios clonados. Compartió pantalla con Laura Dern, Jeff Goldblum y Richard Attenborough.
Su personaje era reflexivo y racional, un científico que advirtió al creador del parque antes del caos.
"Los dinosaurios y el hombre, dos especies separadas por 65 millones de años de evolución, acaban de ser arrojadas nuevamente a la mezcla. ¿Cómo podríamos tener la más mínima idea de qué esperar?", señaló en una de sus líneas.
Retomó el papel en "Jurassic Park III" (2001) y en "Jurassic World: Dominion" (2022), cuyo rodaje se interrumpió por la pandemia.
"Probablemente sea un poco tarde para aprender estas cosas", dijo al Daily News de Nueva York en 2001, "pero finalmente siento que descubrí cómo ser un héroe de acción. Estoy más satisfecho con Grant esta vez. Es rudo y curtido, pero parece que sabe lo que está haciendo".
La versatilidad de Neill
Además de los títulos más reconocidos, Sam Neill destacó en películas como "The Horse Whisperer" (1998), "Bicentennial Man" (1999), "The Commuter" (2018), el éxito indie "Hunt for the Wilderpeople" (2016) de Taika Waititi, y el papel de Odín en "Thor: Ragnarok" (2017).
Pero eso es solo la punta del iceberg de una carrera que incluyó docenas de películas y programas de televisión en Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda y el Reino Unido.
En televisión, fue nominado al Emmy y al Globo de Oro por su papel protagonista en la miniserie "Merlin" (1998); también recibió otra nominación al Emmy por narrar el documental "New Zealand: Earth's Mythical Islands" (2017).
Participó en "The Tudors" (2007-2010) y en "Peaky Blinders" (2013), donde interpretó a un jefe de policía de Belfast.
Para este último papel, sus compañeros de colegio en Nueva Zelanda le habían hecho "borrar" por completo su acento norirlandés, así que tuvo que pedir ayuda a sus amigos actores James Nesbitt y Liam Neeson para volver a aprenderlo, según la BBC.
En 1991 fue nombrado Oficial de la Orden del Imperio Británico. En 2007 fue distinguido como Compañero Distinguido de la Orden del Mérito de Nueva Zelanda, lo que le daba derecho a optar al título de caballero. Sin embargo, en 2009 rechazó el título.
"Con toda modestia a mi lado, la idea de un título para mí me parece demasiado grandiosa en este momento de mi vida", dijo en aquel entonces al Sydney Morning Herald.
Pero en 2022 aceptó el honor.
"Dije que no quería el título durante 10 o 12 años. Hace un par de años, cuando pensé que me estaba muriendo, pensé: '¡Qué demonios! Mejor me retiro con el título', así que cambié de opinión", contó a la ABC en 2023.
El vino, la enfermedad y los animales
Paralelamente al cine, desde 1993 cultivó vino en su bodega Two Paddocks, en Central Otago. Lo que más le gustaba era escaparse a su viñedo. Sus vinos gozan de muy buena crítica, pero él presumía de mantener precios democráticos.
"Me horrorizaría pensar que mi vino solo lo bebieran los promotores inmobiliarios", declaró a The Guardian.
"Me enorgullece enormemente el vino que elaboramos... La gente tiende a subestimar a los actores. Dicen: 'Es actor, ¿qué va a saber él?'", dijo a The Australian Financial Review en 2018.
Estuvo casado con la actriz Lisa Harrow entre 1978 y 1989, con quien tuvo un hijo en 1983. En 1989 contrajo matrimonio con la maquilladora Noriko Watanabe, con la que tuvo una hija en 1991 y adoptó otra; se divorciaron en 2017. Después mantuvo una relación con la periodista Laura Tingle hasta 2021.
En marzo de 2022, a sus 75 años, le diagnosticaron un linfoma no Hodgkin (un cáncer de sangre en etapa 3). Incapacitado para trabajar durante el tratamiento, se refugió en la escritura.
Le contó a la BBC que eso le daba "un motivo para sobrellevar el día a día" y que cuando los médicos le hablaron de su enfermedad, eso le hizo "reflexionar sobre las cosas".
Lo que empezó como una colección de relatos se convirtió en su libro de memorias. Neill recalcó que no era "un libro sobre el cáncer" porque lo último que hubiese deseado es que la gente se obsesionara con la enfermedad, pues eso no era de su interés.
"En realidad no me interesa nada más que vivir", dijo a la BBC.
En medios como New York Times y la prensa británica, Sam Neill fue recordado como alguien que combinaba la imagen de un hombre común con un atractivo físico robusto y un acento difícil de definir.
Para 2027 está previsto el estreno de "The Last Resort", la última película que grabó.
A Sam Neill le sobreviven sus hermanos Michael (académico) y Juliet (profesora de teatro), así como sus tres hijos. Además de un gran público que apreció su carrera.
En los últimos años, se hizo conocido por sus publicaciones en redes sociales, en su bodega cerca de Clyde, Nueva Zelanda, y sus animales, a los que a menudo bautizaba con nombres de actores.
Entre ellos se encontraban una cerda llamada Anjelica Huston, una vaca llamada Helena Bonham Carter y un gallo resplandeciente llamado Michael Fassbender.
Esta faceta suya, tan humana y cercana, era la que más disfrutaba mostrar a sus seguidores. Luego de su muerte, usuarios en X recordaron un video de diciembre de 2019, donde el actor recomendaba abrazar un pato "cuando las cosas parecen oscuras y sombrías y el amor parece demasiado escaso".
ASJ