Estados Unidos amplió sus ataques aéreos contra Irán a primera hora del viernes al golpear más puentes, equipos eléctricos y derrumbar una torre en un puerto clave.
Las amenazas del presidente Donald Trump respecto a comenzar a atacar infraestructura para presionar a Teherán a que ceda su control sobre el estrecho de Ormuz comenzaron a hacerse realidad.
Mientras que en respuesta, el gobierno iraní lanzó nuevos ataques con misiles contra naciones aliadas de Washington en Oriente Medio, entre ellas Catar, un mediador clave en la guerra, y Kuwait.
El alto el fuego provisional acordado el mes pasado se ha venido abajo, y la región ha soportado días de ataques de Estados Unidos e Irán mientras se disputan el control del estrecho.
El vocero del Ministerio de Salud iraní, Hosein Kermanpur, informó que hasta la mañana del viernes 17 de julio, la ofensiva estadounidense ha matado al menos a 38 personas y herido a más de 400.
Indicó a través de la plataforma X que entre los fallecidos hay tres mujeres y un menor de edad, mientras que entre los heridos se encuentran 22 mujeres y nueve menores de 18 años.
Infraestructura dañada en Irán.
Los ataques alcanzaron puentes en Hormozgán, Irán, y cobraron la vida de al menos siete personas, según la televisión estatal. El operativo alcanzó Bandar Khamir, ciudad en la costa iraní del estrecho de Ormuz.
Los ataques contra puentes de carretera y ferrocarril parecían buscar aislar Bandar Abbas, el principal puerto de Irán, de las vías que llevan hacia la región central de la República Islámica y de ahí a Teherán, la capital.
Aunque otras rutas siguen abiertas, la ofensiva estadounidense podría ampliarse aún más, lo que potencialmente interrumpiría el movimiento de material militar y de bienes necesarios para los 90 millones de habitantes del país.
Luego de los bombardeos, Irán reconoció por primera vez el viernes ataques contra su infraestructura eléctrica, por lo que el Ministerio de Energía pidió a la población usar menos la luz.
Además, el Comando Central del ejército estadounidense dijo que golpeó decenas de objetivos en sus últimos ataques aéreos, que concluyeron al amanecer del viernes, la sexta noche consecutiva de su ofensiva.
Los ataques también derribaron una torre en el puerto iraní de Chabahar, en el golfo de Omán, una ruta comercial clave para el vecino Afganistán, que no tiene salida al mar, de acuerdo con la agencia estatal de noticias IRNA.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, compartió la imagen de la torre de vigilancia derrumbándose, como parte de su esfuerzo por afirmar el control estadounidense sobre el estrecho.
Represalia contra aliados de EUA.
Como respuesta, Irán atacó a Catar. La gente escuchó explosiones sobre sus cabezas mientras las defensas antiaéreas intentaban interceptar misiles. El Ministerio del Interior qatarí dijo que la caída de escombros causó lesiones a un niño.
Irán también atacó Bahréin y Kuwait a primera hora del viernes. El ejército de Jordania dijo que interceptó tres misiles entrantes el viernes por la mañana lanzados por Irán.
Kuwait afirmó que Irán atacó una planta de energía y desalinización de agua, y causó daños generalizados.
Mientras que los Guardianes de la Revolución iraníes afirmaron haber alcanzado con drones y misiles varios aviones militares estadounidenses estacionados en Jordania, en represalia por los ataques recibidos de Washington durante la madrugada.
ICM