La Federación Belga de Futbol informó que no puede respaldar la candidatura de Gianni Infantino para buscar otro periodo como presidente de la FIFA, al señalar problemas de transparencia y gobernanza, así como cuestionamientos sobre la manera en que el organismo gestionó la decisión de eximir a Folarin Balogun de cumplir un partido de suspensión obligatoria en el Mundial.
Bélgica sigue así el ejemplo de otras federaciones europeas que también han retirado su apoyo a Infantino, como Suecia, Escocia e Italia.
Como máximo responsable del organismo rector del futbol mundial, Infantino ha enfrentado una presión cada vez mayor luego de que su controvertido plan para vender participaciones de la Copa del Mundo provocara una fuerte reacción en contra.
Sin embargo, la FIFA informó el domingo que tiene previsto contender nuevamente en las elecciones del próximo año para ocupar un último periodo al frente del organismo, hasta 2031.
La Real Federación Belga de Futbol (RBFA, por sus siglas en inglés) señaló en un comunicado publicado el lunes que su decisión de no respaldar a Infantino está relacionada con la manera en que la FIFA ha mostrado "ninguna transparencia" al abordar el caso de FIFA Forward Enterprise (FFE) y la tarjeta roja de Balogun.
A través de la FFE, la FIFA propuso vender participaciones de la Copa del Mundo a fondos de capital privado por 4 mil 200 millones de dólares. El organismo retiró la propuesta el 1 de agosto, apenas unos días después de hacerla pública, tras recibir una intensa ola de críticas.
"La RBFA señala que, en este asunto, varias decisiones y evaluaciones importantes no han sido, hasta ahora, suficientemente fundamentadas con justificaciones adecuadas", indicó la federación belga.
"Esto plantea dudas sobre la transparencia y la gobernanza de este proceso. Mantenemos un contacto estrecho con la UEFA y, conjuntamente, buscamos respuestas claras sobre el proceso de toma de decisiones y los siguientes pasos", apuntó.
La UEFA, organismo rector del futbol europeo, ha encabezado los llamados para que Infantino deje el cargo, al afirmar que perdió la confianza en él y al haber amenazado previamente con boicotear torneos de la FIFA, incluida la Copa del Mundo.
Varias asociaciones nacionales, como la Federación Inglesa de Futbol, han retirado su respaldo a la reelección de Infantino.
En el caso de Balogun, la Federación Belga de Futbol afirmó que la FIFA no ha proporcionado explicaciones satisfactorias sobre la decisión ni sobre la manera en que se manejarán casos similares.
Después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, la suspensión de un partido que Balogun debía cumplir por la entrada que le valió la tarjeta roja contra Bosnia y Herzegovina fue aplazada para que pudiera enfrentar a Bélgica, en un duelo en el que estaba en juego el pase a los cuartos de final.
Bélgica derrotó 4-1 a Estados Unidos después de 36 horas caóticas en el Mundial. Los jugadores belgas parecieron salir especialmente motivados por una de las mayores controversias en la historia del torneo.
"Dos meses después de los acontecimientos, constatamos que nuestras preguntas siguen sin respuesta hasta la fecha", declaró Pascale Van Damme, presidenta de la RBFA.
"Dada la importancia de la transparencia y la claridad para todas las partes involucradas, solicitamos las explicaciones necesarias y, al mismo tiempo, deseamos explorar dónde es posible mejorar los procesos actuales, para que casos similares puedan gestionarse de manera clara, coherente y eficiente en el futuro", dijo.
La Federación Belga solicitó a la FIFA incluir el caso de Balogun en la agenda de la próxima reunión del Consejo de la FIFA, programada para el 15 de octubre.
Infantino confirmó ayer que se presentará a un nuevo mandato al frente de la FIFA en marzo de 2027. Hasta la fecha es el único candidato declarado.
Desde hace varias semanas, el mundo del futbol está profundamente dividido frente a su gobernanza y sus detractores le reprochan haber elaborado sin consulta previa el proyecto de creación de una sociedad comercial abierta a inversores privados.
Blanco de numerosas críticas, el hombre que dirige la FIFA desde 2016 abandonó rápidamente su proyecto, pero eso no bastó para apagar la polémica.
ASJ