¿Cuáles son las Diferencias Entre Huracán y Tifón? Así Se Transformó Nolo en el Pacífico
Por primera vez en tres años, un huracán (Nolo) se transformó en un tifón en el Pacífico; conoce cómo se dio este fenómeno y sus implicaciones.

Por primera vez en tres años, un huracán (Nolo) se transformó en un tifón en el Pacífico; conoce cómo se dio este fenómeno y sus implicaciones.

Luego de que Nolo se transformara de huracán a tifón en el océano Pacífico este lunes, marcando un evento no registrado hace tres años, resurgieron dudas de cuáles son las diferencias entre los fenómenos, así como qué características tienen y cómo se miden.
Y pese a que este no es un fenómeno nuevo, sí hay registros que están estrechamente relacionados con México en el pasado, como fue el huracán John en 1994. Además, marca un ciclón más que en las últimas semanas ha perdurado con gran intensidad o se ha refortalecido, como lo hizo Polo.
Por definición, un huracán es un ciclón tropical en el cual los vientos máximos sostenidos alcanzan o superan los 119 km/h, señala la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Su área nubosa cubre una extensión entre los 500 y 900 km de diámetro, produciendo lluvias intensas, y el ojo del huracán alcanza normalmente un diámetro que varía entre 24 y 40 km.
Un huracán es un fenómeno meteorológico que se forma en los océanos tropicales cuando las aguas cálidas y la atmósfera interactúan de manera intensa. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) explica que se originan por la liberación masiva de energía en la atmósfera debido a las altas temperaturas del agua, generando fuertes vientos, lluvias torrenciales y marejadas ciclónicas (inundación costera).
Por su parte, un tifón es el fenómeno que tiene las mismas propiedades, pero que se genera o se desarrolla en el Pacífico Noroccidental, es decir, la zona que abarca las aguas costeras y oceánicas de Asia oriental y el Pacífico occidental, en países como China, Japón y Filipinas.
El huracán y el tifón son el mismo fenómeno, un ciclón tropical, pero su diferencia es el lugar donde se ubican, pues se conoce como huracán en el Atlántico Norte, el Pacífico Norte central y el Pacífico Norte oriental.
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) explica que los ingredientes para la formación de ciclones tropicales incluyen una perturbación meteorológica preexistente, océanos tropicales cálidos, humedad y vientos relativamente suaves. Si estas condiciones persisten el tiempo suficiente, pueden combinarse para producir los vientos violentos, las grandes olas, las lluvias torrenciales y las inundaciones que afectan los territorios cercanos a los que se desarrollan.
Al igual que los huracanes, los tifones se miden a partir de la velocidad de los vientos, que ayudan a generar una especie de termómetro para catalogar y prevenir la capacidad destructiva de los ciclones tropicales. Este lenguaje compartido para su catalogación es la escala de Saffir-Simpson.
Las categorías de esta gradación son:
Categoría 1: Vientos de 119-153 km/h. Los daños son mínimos, principalmente a muelles y estructuras no esenciales, con caída de vegetación e inundaciones en carreteras costeras.
Categoría 2: Vientos de 154-177 km/h. Provoca daños moderados, incluyendo afectaciones a árboles, muelles y caminos costeros.
Categoría 3: Vientos de 178-208 km/h. Ocasiona daños extensos, como la destrucción parcial de casas, edificaciones costeras y muelles, así como derribo de árboles altos y marejadas que inundan zonas costeras.
Categoría 4: Vientos de 209-251 km/h. Genera daños extremos, con colapso parcial de techos y muros, severas afectaciones a edificaciones costeras e inundaciones importantes en zonas planas por debajo de los tres metros sobre el nivel del mar.
Categoría 5: Vientos superiores a 252 km/h. Representa la categoría más destructiva, con colapsos generalizados de techos y paredes, arrastre de construcciones ligeras y erosión grave de playas. Las inundaciones pueden extenderse cientos de metros tierra adentro, dependiendo de la topografía y la marea de tormenta.
Por su parte, el Observatorio de Hong Kong divide los tifones en tres clasificaciones:
Tifón
Tifón severo
Supertifón: Corresponde a lo que se conoce como huracanes mayores (de categoría 3 en adelante).
En el caso del tifón Nolo, cambió de nombre después de cruzar la línea internacional de cambio de fecha, un fenómeno que no ocurría desde 2023 con el huracán Dora.
Nolo era un huracán de categoría 3 con vientos máximos sostenidos de 185 kilómetros por hora el domingo por la mañana, hora de Hawái, antes de cruzar la línea acordada en el océano Pacífico que separa un día del siguiente.
El lunes por la mañana, hora de Japón, el tifón Nolo tenía vientos máximos sostenidos de 162 kilómetros por hora y se desplazaba hacia el oeste a 30 kilómetros por hora, según la Agencia Meteorológica de Japón.
