La final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 entre España y Argentina no solo concentrará la atención por lo deportivo, sino también por la presencia de líderes internacionales. Sin embargo, entre las ausencias más llamativas destaca la del presidente argentino, Javier Milei, quien confirmó que no viajará a Estados Unidos y verá el partido desde la residencia presidencial de Olivos.
El encuentro, que se disputa en el estadio en Nueva Jersey, cuenta con la asistencia de diversas figuras políticas, entre ellas el presidente de Estados Unidos, Donald Trump; el rey de España, Felipe VI; la presidenta de México, Claudia Sheinbaum; y el primer ministro de Canadá, Mark Carney.
Pese a la relevancia del evento, Milei descartó asistir y explicó que seguirá la final acompañado por su hermana desde la Quinta de Olivos.
La superstición detrás de la decisión de Javier Milei
En una entrevista radiofónica, el mandatario argentino explicó que no quiere romper la rutina que ha mantenido durante todo el Mundial, ya que considera que se ha convertido en una "cábala" para la selección.
"Veo los partidos desde Olivos como el primer día", señaló Milei, al asegurar que no modificará ese ritual en el encuentro por el campeonato.
El presidente también relató una anécdota relacionada con una chaqueta de la petrolera YPF, que incorporó a esa costumbre durante el torneo. Según explicó, en un partido contra Suiza se quitó la prenda y, poco después, Argentina recibió un gol. Desde entonces, afirmó que no ha vuelto a quitársela durante los encuentros y mantendrá esa tradición en la final.
La ausencia de Milei también tiene un componente político
Además de la explicación basada en la superstición, la decisión también ha sido interpretada desde el ámbito político. El Gobierno argentino no ofreció otra razón oficial, aunque la ausencia sigue una línea que ya adoptaron otros mandatarios del país en finales mundialistas.
Tanto Alberto Fernández como Cristina Fernández de Kirchner tampoco asistieron a las finales disputadas en Brasil 2014 y Qatar 2022, respectivamente.
Milei también expresó que no desea que una eventual victoria de Argentina quede vinculada a la presencia de dirigentes políticos. Incluso aseguró que la Casa Rosada estará disponible para los festejos en caso de un triunfo, pero con la intención de que la celebración no sea "apropiada" por la política.
Su decisión se produce, además, en un contexto marcado por sus declaraciones de apoyo al gesto realizado por los jugadores argentinos sobre las islas Malvinas durante las semifinales, un tema de alta sensibilidad para Argentina y el Reino Unido. Permanecer en Olivos también evita que su presencia en Estados Unidos añada un nuevo elemento de tensión política alrededor de la final del Mundial.