Hay noches memorables y para Javier Vasco Aguirre, la del miércoles 24 de junio es una de ellas en el ámbito deportivo mexicano y en lo particular para la historia de la Selección Nacional.
Tras vencer a Chequia 3-0 en el Estadio Sede Ciudad de México, el timonel se dijo satisfecho con el resultado, pero reconoció que el cuadro europeo le cambió el esquema y estuvo a punto de marcar antes que el Tri.
Ante esos momentos complicados, el equipo nacional tuvo la capacidad para corregir y revertir el juego, a tal grado de hacer "un partido redondo".
Sin embargo, adelantó que el equipo tiene algunas cosas que corregir y enfatizó que la mentalidad de sus jugadores ha sido esencial, "este grupo tiene casta".
Sentenció que en la etapa de eliminación directa, los números no son relevantes y lo único importante es que tanto jugadores como cuerpo técnico ya están pensando en lo que viene.
"Ahora viene la fase de eliminación directa, las estadísticas y los datos no importan. Vamos logrando cosas, pero lo importante es lo que sigue, mañana se olvida esto y espero saber el rival".
La noche de Memo Ochoa
Cuestionado al final del partido que cuál sería el título del partido, el Vasco no dudó en señalar: "La noche de Memo Ochoa", portero que sumó su sexto mundial, quien "se merece todo el cariño que la gente le da".
El técnico mexicano también se dio tiempo de agradecer el impulso de la afición mexicana, que ha acompañado en este importante logro a la Selección Nacional.
Ahora, lo que sigue es conocer al rival de dieciseisavos de final, equipo al que México enfrentará el próximo martes 30 de junio en la capital del país.
Con información de la FMF y agencias
ICM